La Historia De Naaman, Ilustrada: Cómo Dios Usa A Los Hombres Para Hacer Su Voluntad.

Naaman era el comandante del ejército del rey de Siria. Él estaba enfermo de lepra, una enfermedad muy peligrosa que causaba que la piel se volviera blanca y seca. Los médicos no podían curarlo, así que Naaman se fue a Israel para buscar ayuda.

En Israel, Naaman fue a ver al rey. El rey mandó a Naaman a ver a Eliseo, un hombre de Dios. Eliseo le dijo a Naaman que se bañara siete veces en el río Jordán. Naaman se enojó porque pensó que Eliseo podría haber hecho un milagro para curarlo, pero no entendió que Dios quería que confiara en Él.

Naaman finalmente se dio cuenta de que Dios quería que él confiara en Él, así que se bañó en el río Jordán siete veces. Cuando salió del agua, su piel estaba curada Naaman estaba muy contento y dio muchas gracias a Dios.

Esta historia nos enseña que Dios puede usar a cualquiera para hacer su voluntad. A veces Dios usa personas que no son perfectas para hacer cosas maravillosas. Esto nos enseña que debemos confiar en Dios, incluso cuando no entendemos lo que Él está haciendo.

Índice de Contenido
  1. JJ BENITEZ ALGO NO ENCAJA EN LA HISTORIA
  2. NEMROD el HOMBRE que DESAFÍO a DIOS YAHVEH Construyendo una Gran Torre (La Torre de Babel)
  3. Preguntas Relacionadas
    1. ¿Quién era Naamán?
    2. ¿De dónde era Naamán?
    3. ¿Por qué Dios escogió a Naamán?
    4. ¿Cómo se enteró Naamán de que podría ser sanado?
    5. ¿Qué le sucedió a Naamán cuando finalmente se bañó en el río Jordán tal como se le había ordenado?
  4. Conclusión

JJ BENITEZ ALGO NO ENCAJA EN LA HISTORIA

NEMROD el HOMBRE que DESAFÍO a DIOS YAHVEH Construyendo una Gran Torre (La Torre de Babel)

Preguntas Relacionadas

¿Quién era Naamán?

Naamán era un capitán del ejército del rey de Siria. Tenía lepra, y por eso fue a Israel para que el profeta Eliseo lo sanase. Eliseo no lo quería recibir, pero cuando Naamán se lavó siete veces en el río Jordán, se le sanó la lepra.

Después de esto, Naamán comprendió que solo Dios podía haberlo sanado, y se convirtió al verdadero Dios de Israel. Su actitud de humildad y de obediencia fue recompensada por Dios con la curación de su lepra.

Naamán representa a todos los pecadores que necesitan ser salvados por Dios. El primer paso para recibir la salvación es reconocer que solo Dios puede salvarnos. Luego debemos arrepentirnos de nuestros pecados y seguir a Jesucristo.

¿De dónde era Naamán?

Naamán era un capitán del ejército del rey de Siria. Un día, Naamán se enfermó de lepra, una enfermedad incurable. La esposa de uno de los siervos de Naamán le dijo a su señor que había oído que en Israel había un profeta que podía sanar a la gente de su enfermedad.

Así que Naamán fue a ver al rey de Israel para pedirle que lo ayudara a curarse. Pero el rey de Israel no pudo ayudarlo y le dijo que Naamán debía ir a ver al profeta de Dios en Israel. Naamán fue a ver al profeta y él le dijo que tenía que bañarse siete veces en el río Jordán.

Naamán se molestó porque pensó que el río Jordán era un río muy sucio y no quería bañarse en él. Sin embargo, Naamán hizo lo que el profeta le dijo y se bañó siete veces en el río Jordán. Y entonces, Naamán fue sanado de su enfermedad.

Naamán era un hombre valiente y leal, pero también era orgulloso. El orgullo de Naamán casi le impidió recibir su sanidad. Naamán tuvo que aprender a humillarse ante Dios para recibir la ayuda que necesitaba.

A veces, nosotros también somos orgullosos. Nos consideramos mejores que los demás o pensamos que sabemos más que Dios. Pero cuando somos orgullosos, nos estamos alejando de Dios. Dios no puede ayudarnos si no estamos dispuestos a reconocer que necesitamos su ayuda. Debemos dejar nuestro orgullo a un lado y humillarnos ante Dios. Cuando hagamos esto, Dios estará dispuesto a ayudarnos.

¿Por qué Dios escogió a Naamán?

Naamán, comandante del ejército sirio, era un hombre valiente y exitoso. Pero tenía un problema: era leproso. Naamán fue a ver al rey de Siria en busca de ayuda, pero el rey no pudo hacer nada por él. Alguien le dijo a Naamán que podría ser sanado si fuera a ver al profeta Eliseo en Israel.

Así que Naamán hizo el viaje a Israel con un gran séquito, pero Eliseo no se presentó para verlo. En cambio, envió a un mensajero para que le dijera a Naamán que se bañara siete veces en el río Jordán. Naamán se enojó y se marchó, pero uno de sus sirvientes le dijo que probara lo que Eliseo había dicho. Naamán finalmente accedió y se bañó en el río siete veces. En ese momento, su lepra desapareció.

No lo sabemos con certeza. Pero sabemos que Dios es amor, y quizás escogió a Naamán porque sintió compasión por él. O quizás Dios quería usar el milagro de la curación de Naamán para dar a conocer su poder y misericordia a los sirios.

¿Cómo se enteró Naamán de que podría ser sanado?

Naamán, capitán del ejército del rey de Siria, era un hombre muy rico y poderoso. Tenía todo lo que necesitaba excepto una cosa: la salud. Naamán estaba enfermo de lepra, una enfermedad incurable en aquellos tiempos.

Naamán oyó de una mujer siria que había estado esclava en Israel que había oído hablar de un hombre llamado Eliseo que podría sanarlo. Eliseo era un profeta de Dios en Israel. Naamán fue a ver al rey de Siria y le dijo que quería ir a Israel para ser sanado.

El rey de Siria le dio mucho dinero a Naamán para que comprara cosas para el viaje y le dio una carta para el rey de Israel. Naamán fue con sus siervos a Israel. Cuando llegó, le entregó la carta al rey de Israel. El rey de Israel leyó la carta y luego la arrojó al suelo, enojado. El rey pensaba que el rey de Siria quería que él peleara contra Naamán. Entonces, el rey de Israel mandó a Naamán a Eliseo.

Cuando Naamán llegó a la casa de Eliseo, este no le salió al encuentro. Envió a un mensajero para que le dijera a Naamán que se bañara siete veces en el río Jordán. Naamán se enojó y se fue. naaman habia escuchado hablar de eliseo por una mujer siria que era esclava en israel

¿Qué le sucedió a Naamán cuando finalmente se bañó en el río Jordán tal como se le había ordenado?

Naamán era un general del ejército sirio que padecía de lepra. Oía hablar de Eliseo, un profeta de Israel, y de sus poderes para curar la lepra. Naamán decidió visitar a Eliseo para pedirle ayuda.

Eliseo le dijo que se bañara siete veces en el río Jordán. Naamán se enojó, ya que él esperaba que Eliseo lo tocara y lo sanara de inmediato. Sin embargo, hizo lo que se le dijo y se bañó siete veces en el río. Al salir, su lepra había desaparecido.

Naamán había obedecido a Eliseo y Dios lo había sanado. Aprendió que Dios quería que él se humillara y obedeciera, no importando lo que pensara o lo que otros pudieran decir. También aprendió que Dios es poderoso y que puede hacer cualquier cosa, incluso lo que parezca imposible.

Conclusión

Naaman fue un general de Siria que tuvo lepra. Fue a Israel para que el profeta Eliseo lo sanara, pero cuando llegó, Eliseo no hizo nada especial. Simplemente le dijo a Naaman que se bañara siete veces en el río Jordán. Naaman se enojó, pero finalmente hizo lo que se le dijo y fue sanado.

Esta historia nos muestra que Dios puede usar a cualquiera para hacer su voluntad. No importa qué tan grande o pequeño sea nuestro papel, Dios puede usarnos para hacer su obra. A veces seremos el instrumento de la sanidad, como Eliseo, y otras veces seremos el paciente, como Naaman. Pero en cualquier caso, debemos estar dispuestos a seguir la voluntad de Dios, aunque no entendamos por qué nos pide hacer algo.

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Ronald Padron

Licenciado en Comunicación Social, Redactor Web y Editor de Textos.

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